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Agentes de la Policía Nacional en el Quindío capturaron al presunto victimario e incautaron una escopeta utilizada en el crimen.

La calma habitual de la zona cordillerana de Calarcá se vio abruptamente interrumpida la tarde de ayer lunes 27 de julio por un suceso que ha conmocionado a la comunidad rural del Quindío. Lo que comenzó como una diferencia cotidiana entre familiares escaló hasta convertirse en un hecho de sangre que dejó como saldo un hombre fallecido y a su propio hermano tras las rejas, sumiendo a una familia campesina en un doble drama difícil de asimilar.

Los hechos se registraron aproximadamente a las 2:30 de la tarde en la finca El Porvenir, ubicada en el corregimiento de Quebrada Negra. Según las primeras versiones recolectadas por las autoridades, Ricardo Jaramillo Cárdenas, de 59 años de edad, se vio involucrado en una acalorada discusión con su hermano. Aunque los motivos exactos que detonaron el altercado aún son materia de investigación, el desenlace fue inmediato y violento: en medio de un momento de rabia y alteración, el agresor empuñó una escopeta y disparó contra la humanidad de Ricardo.

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Lo que siguió al disparo fue una escena de desesperación. Testigos del hecho relataron cómo el mismo presunto agresor, al percatarse de la magnitud de lo ocurrido, reaccionó de inmediato para intentar salvar la vida de su hermano. Ricardo fue subido a un vehículo particular y trasladado de urgencia hacia el hospital La Misericordia, en la cabecera municipal de Calarcá.

A pesar de la rapidez del traslado y de los esfuerzos realizados por el personal médico de turno, las heridas causadas por el impacto del arma de fuego eran de tal gravedad que don Ricardo no logró sobrevivir y falleció poco después de ingresar al centro asistencial.

La tragedia no terminó con el deceso. Uniformados de la Policía Nacional, que ya habían sido alertados, se desplazaron hasta el hospital La Misericordia. Allí, en un ambiente de dolor y confusión, se hizo efectiva la captura en flagrancia del hermano de la víctima, quien es señalado como el presunto victimario. Durante el procedimiento, las autoridades también lograron la incautación de la escopeta con la que se habría cometido el crimen.

La teniente coronel Nelly Yolima Parada Pineda, comandante encargada del departamento de Policía Quindío, informó que ya se cuenta con material de prueba y testimonios clave para esclarecer este lamentable hecho de intolerancia. El detenido quedó a disposición de la Fiscalía General de la Nación, donde deberá responder por el delito de homicidio.

Este suceso deja un vacío profundo en la humilde familia campesina de ‘La Villa del Cacique’, atrapada ahora entre el duelo por la pérdida de don Ricardo y el proceso judicial que enfrenta su propio pariente. Mientras las investigaciones avanzan para determinar qué pudo generar una reacción tan violenta entre hermanos, la comunidad de Quebrada Negra lamenta que un momento de ira haya destruido de forma irreversible la paz de uno de sus hogares.