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LOS REGALOS INESPERADOS

Ángela María Alzate Manjarrés

domingo, 16 agosto 2026

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Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal no compromete la linea editorial ni periodistica de la CRONICA S.A.S

El pasado lunes 10 de agosto, una vez más rugió la tierra quindiana. Ocurrió un terremoto de magnitud alta, que, si bien no solamente afectó a nuestro territorio y, de hecho, generó daños más graves en otros sitios, nos recordó a los habitantes de este paraíso, la experiencia que nos remeció con violencia en 1999.

Se ha hablado mucho del asunto, entonces, solo es relevante decir tres cosas: La primera, debemos estar agradecidos, pues fue bajo el saldo de vidas perdidas. Por supuesto, solidaridad y cariño con los parientes de quienes murieron; sin embargo, después de haber perdido a 1185 seres humanos en el pasado (según cifras oficiales del DANE), es bueno haber tenido solamente una pérdida confirmada hasta ahora.

La segunda, puede concluirse que hemos aprendido en materia de sismo resistencia, pues si bien contamos con edificaciones comprometidas y varios inmuebles deberán demolerse, es valioso que los daños en infraestructura no hayan cobrado vidas. Ya habrá tiempo y ojalá recursos para reconstruir y hacerlo mejor.

La tercera, es clave el papel del gobierno nacional. Muy activo se ha visto al presidente Abelardo, la primera Dama Ana Lucía, el vicepresidente José Manuel y a los ministros. Así debe ser. Colombia es un país de regiones, la gerencia pública tiene que hacerse en los territorios, no desde los escritorios, ni espacios intangibles; sino desde la realidad humana y social. Buen inicio para un gobierno que tuvo una “fuerte sacudida” como inicio.

Dicho lo anterior, viene bien llevar la reflexión a otro contexto y es este: Todo momento de crisis, dificultad, dolor o angustia, trae algo bueno.

Hay regalos inesperados, que solamente surgen en el momento difícil ¿Como cuáles? 

Primero, valorar la vida y contemplar el instante. El temor a morir (que muchos experimentamos durante el sismo), hace que existir tome una nueva importancia. Sobrevivimos, una vez más… Pudimos inhalar otra bocanada de aire fresco y seguir sumando minutos en el reloj de nuestra historia y eso, es maravilloso. 

Debe conectarnos con la gratitud y el asombro, con el disfrute del presente.

Segundo, fortalecer el coraje. Gente que tuvo afectaciones de diversa índole, ha tenido que tomar fuerzas para seguir luchando, reparar daños, reconstruir total o parcialmente sus viviendas, reinventar su productividad y seguir avanzando… Todo esto, forja el carácter e incrementa la valentía.

Tercero, practicar la solidaridad. Lo más valioso que surge en estos tiempos, es el deseo de ayudar al otro, abrirle la casa a quien quedó sin techo, extender la mano, ojalá con un poco de alimento y compartir de lo mucho o poco que se tiene, con quien lo necesita.

Destacable la labor de organizaciones como el Club Rotario, Rotaract e Interact, Encuentro Juvenil, Efetá y otras entidades cívicas y sociales, que se están enfocado en identificar necesidades para darles respuesta. El Gobernador Rotario Fabio Vejar Montañez, ha estado, desde el primer momento, atendo a lo ocurrido; liderando procesos, gestionando ayudas internacionales y capitaneando el barco del servicio en varios departamentos afectados.

El altruismo y la grandeza florecen, justo en la tierra que está al lado de la desgracia y eso, conforta el corazón de quien sufre y demuestra que, incluso en los momentos más críticos, hay gente bella entendiendo al corazón afligido y disponiéndose para brindar el abrazo y el apoyo que se necesitan.