Saltar al contenido

El gen egoísta (Parte 3)

Isabel Cristina Alzate Botero

sábado, 29 agosto 2026

COMPARTIR LA NOTICIA:

Las opiniones expresadas por los columnistas son de su total y absoluta responsabilidad personal no compromete la linea editorial ni periodistica de la CRONICA S.A.S

Vivir otra experiencia de terremoto trae recuerdos… Recuerda el tamaño de lo que somos; que somos pasajeros temporales, invitados a habitar este planeta.

Recuerda impotencia, ansiedad, angustia, miedo. Recuerda que se atienden las cosas urgentes antes que las importantes. Devela la posición, el rol asignado a cada uno de nosotros en la vida de quienes nos rodean y de los otros en nuestras vidas. Revela que de esa primera vivencia quedaron heridas que aún no sanan o que, al parecer, sanaron en falso. Recuerda que las manos unidas alcanzan metas.

Es cierto que quienes aún contamos la historia de pie e intentando sortear el afán de cada día somos bendecidos. Cada vez es más frecuente la respuesta: estamos vivos y sanos. Sin embargo, se siente, se percibe y, a veces, se dice algo más: que existe, que queda una sensación de tristeza profunda, desolación, enfado porque hubo pérdidas materiales adquiridas producto de años de esfuerzo, perseverancia y dedicación. Esa es la lectura entre líneas que a veces hacemos, que a veces se reconoce con vergüenza porque sabemos las muchas pérdidas de vidas humanas. Sin embargo, sí, se siente pérdida; también hay duelo por cosas definitivamente menos valiosas, pero que aun así han tenido costo.

  1. Hay personas que conservan las cosas y las reparan, las pegan. Remendar es reconocer que la historia del objeto o la cosa no ha terminado.
  2. Tan lindas las nutrias. Tienen una piedrita especial para jugar toda su vida.
  3. Tener la cabeza llena y sentir vacío es confrontante.
  4. Los vecinos no negociaron su sueño. Tal vez Morfeo les visitó.
  5. Me duelen los hombros por cargar constantemente el morral. Me duele el cuello por el estrés. Me duele la cabeza. Me duele el corazón. Me duele el cuerpo, la mente, el alma.
  6. Resista. Usted es capaz. Sabe cuál es la meta. Estamos en guerra.
  7. Dios los ama. Fuerza.

X: Eres una persona admirable.

Y: Justo hoy creo que me ha faltado valor.

X: ¿Por qué? ¿Has tenido opciones? ¿En qué momento te ha faltado valor?

Y: Ha sido mi máximo esfuerzo, pero sé que no es suficiente.

X: Has hecho lo mejor posible con la situación que te dieron. ¿No es suficiente para qué?

Y: Para sobrellevar la situación.

X: ¿A quién le debes demostrar algo?

Y: A mí.

X: Qué pesado. Si con todo lo que estás viviendo día a día también debes demostrarte algo a ti para estar bien y no puedes ser compasivo contigo mismo, comprendo el estrés. La realidad es que nadie da clases para esto que pasó.

  1. Cuando te sientes sola y crees que debes esforzarte más, es al contrario. Necesitas abrazo, descanso, compañía.
  2. Respira muy despacio. Cierra los ojos. Piensa en un recuerdo que te guste o que sea alegre.
  3. Esto también pasará.

Hoy la invitación: ser compasivo. Te invitamos a conferir conocimiento vivo, a compartir esta columna.

Sofía, Gilberto, Joahn, Ana María, Rubén, Julio, Julián, Santiago, Jorge, Kin, Richard Dawkins, Luz Alba Botero Guevara, Carlos Humberto Alzate Botero, Humberto Alzate Duque, Martha Cecilia Botero Guevara.