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Los uniformados aceptaron su responsabilidad en la tortura, homicidio y desaparición forzada de un campesino con discapacidad cognitiva ocurrido en una base militar de Frontino en 2025.

Cinco integrantes del Ejército Nacional fueron condenados a más de 20 años de prisión tras aceptar su responsabilidad en la tortura, homicidio y desaparición forzada de un campesino con discapacidad cognitiva en una base militar del municipio de Frontino, Antioquia. Los hechos ocurrieron en octubre de 2025 y fueron esclarecidos por la Fiscalía General de la Nación.

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Aceptaron su responsabilidad ante la justicia

Los condenados son el cabo segundo Cristian Daniel Córdoba Piamba y los soldados Brayan Stiven Osorio, Jhon Edwin Quejada Fabra, Neider de Jesús Oyola Ortiz y Miguel Ángel Caicedo Hernández.

Los cinco aceptaron su responsabilidad mediante un preacuerdo con la Fiscalía, avalado posteriormente por un juez.

La sentencia impuesta fue de 20 años y dos meses de prisión por los delitos de tortura, homicidio y desaparición forzada agravados.

La víctima fue torturada dentro de una base militar

De acuerdo con la investigación, el campesino, de 27 años y con discapacidad cognitiva, fue retenido el 7 de octubre de 2025 bajo la sospecha de pertenecer a un grupo armado ilegal.

Durante cerca de cinco horas fue desnudado, golpeado, amarrado, colgado de un árbol y sometido a asfixia y otras formas de tortura.

La Fiscalía estableció que la víctima murió dentro de un baño de la base militar como consecuencia de las agresiones.

Ocultaron el cuerpo tras el crimen

Luego de la muerte del campesino, los militares envolvieron el cuerpo en una hamaca, lo trasladaron hasta un helipuerto y posteriormente lo arrojaron a un río.

Tres semanas después, las autoridades recuperaron el cadáver y Medicina Legal determinó que la causa del fallecimiento fue la tortura.

Otros militares continúan vinculados al proceso

Por estos mismos hechos ya había sido condenado el teniente Leider Ortiz Ortiz, entonces comandante de la base militar, a una pena de 20 años y tres meses de prisión.

Asimismo, el sargento segundo Andrés Olivio Gutiérrez y los soldados Alberto Rojo Giraldo y Didian Fernando Ruiz Reyes continúan procesados y permanecen privados de la libertad.