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Un diagnóstico interno identificó que el 15 % de los estudiantes enfrenta dificultades de conectividad.

La Universidad La Gran Colombia, Seccional Armenia, anunció que retomará las actividades académicas este martes 18 de agosto, de manera virtual y transitoria, pese a que un grupo de estudiantes había propuesto aplazar el regreso tras el terremoto del pasado 10 de agosto. Así lo comunicó la rectora delegataria, Bibiana Vélez Medina, en una carta dirigida a la comunidad universitaria.

En el comunicado, la rectora explicó que la decisión no busca desconocer el dolor de quienes han sido afectados —numerosas familias con daños en sus viviendas, y estudiantes que aún enfrentan dificultades de conectividad o de servicios básicos—, sino acompañar el proceso de recuperación. “No regresamos porque la tragedia haya terminado. Al contrario, regresamos porque continúa”, señaló Vélez Medina.

La institución sustentó su decisión en dos referentes. Por un lado, citó a organismos como la Unesco y Unicef, que durante la pandemia por covid-19 señalaron la importancia de recuperar los espacios educativos para el bienestar y la salud mental de los estudiantes. Por otro, recordó lo ocurrido tras el terremoto del 25 de enero de 1999, cuando el 75 % de los colegios y universidades del Eje Cafetero resultó colapsado, según cifras de la Cepal, y las clases continuaron en parques y carpas mientras se reconstruían las sedes.

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Un diagnóstico interno determinó que más del 90 % de los docentes está en condiciones de retomar sus actividades, mientras que cerca del 85 % de los estudiantes cuenta actualmente con condiciones para recibir clases. La institución identificó, sin embargo, que alrededor del 15 % de los estudiantes enfrenta dificultades de conectividad, un grupo hacia el cual se dirigirá especial acompañamiento.

Bajo los principios de flexibilidad, solidaridad y adaptación, la universidad estableció seis medidas para este semestre:

  1. Las clases serán grabadas y quedarán disponibles para quienes no puedan conectarse en el horario establecido. 
  2. Ningún estudiante perderá una asignatura por inasistencia; las fallas se registrarán únicamente para identificar a quienes estén en riesgo de abandonar sus estudios. 
  3. Las facultades y los profesores considerarán con flexibilidad las circunstancias particulares de cada estudiante, como afectaciones de vivienda o dificultades familiares y económicas. 
  4. Los docentes afectados directamente por la emergencia también recibirán acompañamiento y sus clases serán reprogramadas. 
  5. El retorno a las instalaciones físicas será gradual y solo se dará cuando existan condiciones seguras en cada sede. 
  6. La institución hizo un llamado a la solidaridad entre los propios estudiantes, para que el reencuentro no se limite a una conexión virtual. 

“El 18 de agosto abriremos nuevamente nuestras aulas, por ahora desde la distancia, no para cerrar el capítulo de lo ocurrido, sino para empezar juntos el momento de la recuperación”, concluyó la rectora en su comunicado.