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El Mirador de Filandia y templos representativos de Quimbaya y Montenegro suspendieron el ingreso de público tras sufrir graves afectaciones en sus estructuras.

El deterioro en la infraestructura de varios de los emblemas arquitectónicos y turísticos del Quindío obligó a las autoridades a decretar el cierre e inhabilitación de manera indefinida en cinco bienes de alto valor patrimonial. La medida preventiva se adoptó luego de las inspecciones técnicas que evaluaron las secuelas del terremoto registrado el pasado 10 de agosto.

La decisión fue ratificada tras una mesa de trabajo entre la administración departamental y los ingenieros especializados del Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER) de Bogotá, quienes se desplazaron a la zona para diagnosticar el nivel de vulnerabilidad de las edificaciones públicas y de conservación.

“Somos conscientes de que esta realidad nos lleva a tener que aplicar mucha gestión pública para lograr los resultados y la reconstrucción no solamente física de la infraestructura, sino social de nuestros gestores y creadores culturales”, declaró el secretario de Cultura del Quindío, Felipe Robledo Martínez.

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Inmuebles fuera de servicio por riesgo estructural

La suspensión inmediata de actividades y el bloqueo de acceso a visitantes cobija a recintos neurálgicos para la economía y la tradición de la región:

  • Filandia: Quedó restringido el acceso al reconocido Mirador de la localidad y a la tradicional Casa del Artesano.

  • Quimbaya: Se clausuraron las puertas de la Basílica Menor y de la sede del Centro Cultural municipal.

  • Montenegro: La histórica Parroquia San José presentó daños que impiden el ingreso de feligreses.

Adicionalmente, el despacho de Cultura departamental confirmó que ya se había ordenado la suspensión de las agendas y recorridos guiados hacia el mural La Epopeya del Quindío, obra insigne del maestro Antonio Valencia Mejía, tras registrar afectaciones considerables por el movimiento telúrico.