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El balance departamental también documenta tres fallecidos, 483 heridos y miles de viviendas, colegios y centros de salud con averías.

El reporte oficial, actualizado por el departamento, reveló que el terremoto del pasado lunes 10 de agosto —que azotó el Eje Cafetero, Chocó y el Valle del Cauca— dejó 29.242 damnificados en el Quindío.

Una semana después del fenómeno natural, el balance departamental también indicó que son tres las personas fallecidas y que el número de lesionados ascendió a 483.

Igualmente, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar —ICBF— atendió a 10 menores que requirieron apoyo psicológico y acompañamiento.

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Infraestructura

El Quindío, como reconoció el Gobierno nacional, fue el departamento más afectado en materia de edificaciones, en proporción con su tamaño.

En ese sentido, el reporte reveló que 7.769 viviendas urbanas y 1.976 rurales presentaron daños. Las autoridades confirmaron, además, que 1.717 casas colapsaron; que 29 parroquias del Quindío sufrieron averías, y que 165 instituciones educativas presentaron anomalías.

Los centros hospitalarios tampoco fueron ajenos a la tragedia: las autoridades reportaron daños en 14 centros, así como en un centro penitenciario y en 13 casas de la cultura o centros de arte del departamento.

Finalmente, el balance sumó 10 centros deportivos con falencias, 41 vías, cinco puentes y siete plazas de mercado.

“Las cifras podrían variar a partir de los reportes y las novedades que se den a conocer desde las administraciones municipales encargadas de recopilar la información”, advirtió la Gobernación del Quindío.

Asimismo, el gobernador Juan Miguel Galvis Bedoya indicó, en un mensaje, que aunque solo hubo tres fallecidos, la problemática de las estructuras residenciales es elevada en comparación con el tamaño de la región.

“La infraestructura departamental está afectada en un 80 %, los planteles escolares en un 70 %, por lo que alrededor de 22.000 niños se vieron golpeados en su aprendizaje”, dijo el mandatario.

Agregó: “El hecho de que no se tenga un elevado número de fallecidos no quiere decir que aquí no pasó nada: el hospital San Juan de Dios se vio afectado, al igual que el hospital La Misericordia de Calarcá, que debió ser evacuado; lo mismo ocurre con el sector rural, donde cafeteros y productores también tienen dificultades”.

Hospital de campaña

El hospital San Juan de Dios de Armenia, el principal establecimiento clínico del Quindío, no fue ajeno al terremoto y sufrió afectaciones en el cuarto, el quinto y el sexto piso, lo que alteró el trabajo cotidiano de la institución.

Ante esta situación, entró en funcionamiento un hospital de campaña, gracias al apoyo de la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá y del Ministerio de Salud y Protección Social.

El gobernador del Quindío, Juan Miguel Galvis Bedoya, se refirió a esta alternativa, con el objetivo de que no se interrumpieran las labores en el lugar: “Muy comedidamente nos pusieron a funcionar un hospital de campaña, un escenario móvil para poder atender un total de 40 personas. Cada módulo se encarga de recibir a 10 usuarios”.

Agregó: “Está conectado con aire acondicionado, con todas las especificaciones para que podamos ofrecer una atención ideal. Pero hay algo muy claro: quiero agradecerle al Gobierno nacional por las acciones, las condiciones que ha dispuesto y el cuidado que nos ha puesto en esta situación”.

Desde la directiva del centro clínico agradecieron el apoyo: “Gracias a la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá, el Ministerio de Salud y Protección Social y la Misión Médica de la Cruz Roja Internacional, hoy avanzamos en la planeación para la instalación de nuestro hospital de campaña. Esta unidad móvil, que llega desde Bogotá dotada con plantas eléctricas, camillas, equipos biomédicos e insumos esenciales, nos permitirá seguir brindando una atención oportuna y segura a pesar de las afectaciones del pasado terremoto”.

Si bien la infraestructura sufrió daños, el personal médico, de enfermería y demás funcionarios del hospital no resultaron lesionados y continúan sus labores de atención, en medio de la emergencia que se generó hace una semana.