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José Iván Arias y Carlos Andrés Orozco impulsan jornadas de siembra y educación ambiental en distintos lugares del Quindío.

Hace unos 15 años, José Iván Arias García comenzó a notar que algunas quebradas que recordaba de su juventud perdían caudal y otras llegaban a secarse. La preocupación lo llevó a investigar sobre los cambios ambientales y a convocar a otras personas para sembrar árboles. Así nació Proyecto 100.000, una iniciativa que hoy reúne a voluntarios y trabaja junto con el vivero Semillas de Paz, de Carlos Andrés Orozco, en la reproducción y siembra de especies nativas.

El proyecto organiza las llamadas cami-siembras, jornadas en las que los participantes recorren distintos sectores del Quindío, conocen la vegetación de cada lugar y contribuyen a su recuperación. La iniciativa también busca promover la educación ambiental y sumar a empresas, instituciones educativas y ciudadanos.

El 8 de octubre de 2026, la Sociedad de Mejoras Públicas de Armenia entregó la Medalla al Mérito Ambiental a Proyecto 100.000, distinción que recibió Arias, su director y creador. Según la entidad, el proyecto trabaja con la meta de sembrar 100.000 árboles y ha alcanzado casi una tercera parte de ese objetivo. 

¿Cómo nació la idea de crear Proyecto 100.000?

José Iván Arias García: Hace unos 15 años salí a caminar y observé que las quebradas donde antes íbamos a pescar estaban perdiendo caudal. Me pregunté por qué ocurría eso y empecé a investigar sobre el cambio climático y el calentamiento global.

Comencé con siete muchachos y sembramos siete árboles de quiebrabarrigo que trajimos del vivero de Carlos. Después, gracias al voz a voz, se sumaron más voluntarios. Así empezamos las cami-siembras, que hacemos cada 15 días o una vez al mes.

La idea de Proyecto 100.000 surgió para motivar a las personas a sembrar árboles y multiplicar ese compromiso. Con el tiempo, empresas, universidades, colegios y entidades públicas empezaron a contactarnos. La iniciativa creció y seguimos trabajando para que más personas participen.

¿Qué papel ha desempeñado Carlos Andrés Orozco y por qué es importante sembrar especies nativas?

Carlos Andrés Orozco: Hace 20 años surgió la idea de trabajar con especies nativas. Empezamos a recuperarlas con un grupo de jóvenes de la vereda y desde entonces nos hemos dedicado a reproducirlas para llevarlas a distintos bosques del Quindío.

En el vivero Semillas de Paz reproducimos alrededor de 40 especies, entre ellas árboles frutales nativos y otros que sirven de alimento para las aves. También trabajamos con especies amenazadas, como el cedro negro, el barcino, el laurel comino y el arenillo, cuya madera fue muy apetecida y eso contribuyó a su disminución.

La naturaleza nos da pistas sobre qué sembrar. Si llegamos a un lugar donde crecen yarumos blancos, chachafrutos o siete cueros, esas especies ayudan a identificar cuáles pueden adaptarse al territorio.

¿Cómo organizan las cami-siembras y qué resultados han obtenido?

José Iván Arias García: Tenemos un grupo de WhatsApp con unas 170 personas, aunque no todas participan en cada jornada. Hacemos convocatorias cada 15 días y normalmente asistimos entre 20 y 30 voluntarios. En algunas ocasiones hemos reunido hasta 50 personas.

No se trata de llevar una multitud al bosque, sino de hacer un trabajo organizado que no afecte el entorno. Durante las jornadas también compartimos conocimientos y aprendemos de quienes tienen experiencia con los árboles y la naturaleza.

Hemos sembrado en distintas zonas de Salento, el valle de Cocora, Boquía, la reserva Barbas-Bremen y Peñas Blancas, entre otros lugares. También participamos en Planta Vida, programa desarrollado desde 2022 con la Cámara de Comercio de Armenia y del Quindío. En el Parque de los Sueños, en Armenia, hemos contribuido a sembrar cerca de 2.700 árboles nativos.

¿Qué beneficios aportan los árboles y por qué es necesario recuperar la vegetación nativa?

José Iván Arias García: Los árboles ofrecen alimento y hábitat a los animales, dan sombra y ayudan a regular el agua y la temperatura. Sus beneficios se hacen más evidentes cuando crecen y los ecosistemas se recuperan.

También debemos valorar la tranquilidad que sentimos al entrar en un bosque. La naturaleza no solo nos proporciona recursos: es un espacio de bienestar y vida.

Cuando hace mucho calor en la ciudad, buscamos la sombra de un árbol, pero pocas veces pensamos cuántos árboles hemos sembrado para que otras personas también puedan disfrutarla. Sembrar especies nativas es una manera de aportar al territorio y dejar algo para las próximas generaciones.

¿Qué significa la Medalla al Mérito Ambiental y qué mensaje les daría a quienes quieren participar?

José Iván Arias García: Para mí, es un reconocimiento a todas las personas que han participado durante estos años. Han sido más de 200 personas, además de empresas y universidades que nos han acompañado. Soy una parte del proceso: invito, impulso la iniciativa y otras personas se suman. Por eso, la medalla representa un esfuerzo colectivo.

Invitamos a la gente a acercarse, participar y comprender que cuidar la naturaleza es una responsabilidad compartida. Dependemos de ella para alimentarnos, vestirnos y tener agua; por eso debemos aprender a protegerla.

Quienes quieran participar en las cami-siembras pueden escribirme al WhatsApp 312 825 6458. Para conocer el trabajo del vivero y adquirir árboles, pueden contactar a Carlos Andrés Orozco en el 311 711 7359.