l

Historia / ENERO 15 DE 2023 / 1 año antes

Historia y simbólica del billete de cien pesos

Autor : Roberto Restrepo Ramírez / Especial para NUEVA CRÓNICA QUINDÍO

Historia y simbólica del billete de cien pesos

Imagen de Santander, del óleo del pintor Ricardo Acevedo Bernal, que aparece en el primer billete de cien pesos del siglo XX.

La numismática se refiere al estudio y coleccionismo de monedas, medallas y papel moneda. Cuando se trata de este último valor monetario, dicho afán coleccionista toma el nombre de notafilia. Muchos billetes, desde el siglo XIX, denotan un recorrido simbólico del país. Los componentes allí representados se traducen en los rostros de personajes, objetos históricos, construcciones o detalles que se relacionan con las piezas precolombinas de oro y cerámica de las culturas arqueológicas que nos han precedido en el tiempo y en el espacio.

Uno de los billetes más emblemáticos es el de cien pesos. En la historia de Colombia, dos emisiones de ese valor se presentan en el panorama del siglo XIX, y cuatro de la misma denominación en el siglo XX. Los dos primeros aparecen en una coyuntura, a partir de 1870, cuando la legislación bancaria permitió la creación de bancos regionales y la emisión de sus respectivos billetes. En Baranquilla, en 1873, se fundó el banco con el mismo nombre. Diez años después un poderoso comerciante - en su condición de mayor accionista del Banco de Barranquilla -, Esteban Márquez, fundó el Banco Márquez. Uno de los billetes famosos de esa sociedad netamente familiar era el de cien pesos, que presentaba en su anverso, en el centro, el rostro de dicho empresario. A su izquierda se veía un símbolo curioso, que parecía ser la figura de un ibérico (¿Cristóbal Colón?) y una mujer indígena (¿en posible postura de sumisión?). A la derecha del billete, una mujer que pareciera significar un emblema libertario. En el reverso del billete, con una tonalidad azul, se combinaban varias figuras geométricas en un mosaico general.

El otro billete de esa época corresponde al Banco Popular, institución creada en 1877. Resalta el de cien pesos del año 1882, emitido en Bogotá. Dos recuadros con figuras humanas aparecen. A la izquierda se ve una representación femenina, que podría indicar un porte libertario, aunque también puede significar un homenaje a la mujer. Y a la derecha, en un redondel, el rostro del directivo del Banco.

En 1886, por decreto nacional, se declaró unidad monetaria y la moneda legal del Banco Nacional, por cuenta de un billete de un peso. A partir de 1887 se restringieron las libertades que tenían los bancos privados para seguir emitiendo billetes y empezaron a retirarse los que estaban en circulación, para ser cambiados por la moneda legal.

Lea también: Bolívar en el laberinto del camellón del Quindío

Los más conocidos de cien pesos son los del siglo XX. El primero, emitido el 20 de julio de 1967, ya apareció con el rostro del general Francisco de Paula Santander en su anverso, y es el más escaso con fines de colección.

El llamado ´Hombre de las Leyes’, Santander, figura también en el segundo y en el tercero. El del 20 de julio de 1973 presenta un tono azulado levemente oscuro. El de enero de 1977 cambia de diagramación. El rostro de Santander se ve un poco más grande y corrido hacia el centro. El color es de un tono violeta. Ambos, en su reverso, presentan el emblemático edificio del Capitolio Nacional de Bogotá, en concordancia con el recinto donde se legisla para la nación. Un símbolo adicional está, a la izquierda de la figura del Capitolio, en el billete de 1977. Es el conjunto de libros de las leyes, el tintero y la pluma.

El último billete de cien que circuló cambia totalmente en su configuración. Santander es remplazado por la figura del precursor Antonio Nariño, a la izquierda del billete, y en color rojizo claro. Aparecen también, en este valor monetario del año 1987, el texto reducidísimo de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, como que fue Nariño su propulsor. No podían faltar, en su reverso, los símbolos concordantes. Ellos son la construcción de Villa de Leyva (Boyacá) y la imprenta, los elementos simbólicos relacionados con esa figura histórica. También aparecen siete pequeñas circunferencias que representan los discos de oro de la Cultura Arqueológica Nariño.

La figura de Francisco de Paula Santander (1792 - 1840) que aparece en el primer billete de cien pesos colombianos es la correspondiente al óleo del pintor Ricardo Acevedo Bernal, que data de 1917, y que se exhibe en la Casa de Nariño en Bogotá.

El texto del último billete de cien pesos (un fragmento de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre), donde aparece la figura de Antonio Nariño, se encuentra a la izquierda de la representación del prócer y es el más largo de todos los que se han emitido en la historia de la notafilia colombiana. Es oportuno recordar que los actuales billetes del siglo XXI  también tienen reducidos textos, a la derecha superior del reverso, alusivos todos a los personajes y figuras representadas y que deben leerse con lupa de aumento. Algo que solo lo hace una persona que se interesa por la representación simbólica e historia de los billetes.

Los textos pequeñísimos de los billetes actuales son los siguientes:

 - El de dos mil pesos, un fragmento relacionado con la pintora Débora Arango.

 - El de cinco mil pesos, un trozo poético de José Asunción Silva.

 - El de diez mil pesos, un escrito de la antropóloga Virginia Gutiérrez de Pineda.

 - El de veinte mil pesos, un escrito de Benjamín Puche Villadiego sobre el sombrero vueltiao.

 - El de cincuenta mil pesos, un fragmento de la obra de Gabriel García Márquez.

En lo que respecta al aspecto constructivo de Villa de Leiva - en el último billete de cien pesos - el detalle corresponde a la casa de esa ciudad colonial, donde falleció Antonio Nariño.

El logo de todos los billetes colombianos es el mismo del Banco de la República. Corresponde a la llamada Mariana de la Libertad, con el que nació la institución bancaria, tal como la conocemos desde 1923. La Mariana es un símbolo alegórico de la libertad, tomado de la Revolución Francesa y representa, según unos, al pueblo y para otros significa la república. Ha cambiado significativamente esa imagen de perfil de una mujer, desde el billete de un peso del 7 de agosto de 1953, que presentó un rasgo diferente  al que empezó a figurar en los billetes azulados de un peso de 1968 y donde aparece también el cóndor con las alas abiertas y, a su izquierda, el salto del Tequendama.

La simbólica de los billetes de Colombia - desde una sola muestra de los cuatro billetes de cien pesos - es apenas una lección de historia sobre los emblemas nacionales, que nos representan a todos, y que deberíamos tener en cuenta para la afirmación de las identidades.


COMENTA ESTE ARTÍCULO

En cronicadelquindio.com está permitido opinar, criticar, discutir, controvertir, disentir, etc. Lo que no está permitido es insultar o escribir palabras ofensivas o soeces, si lo hace, su comentario será rechazado por el sistema o será eliminado por el administrador.

Comentarios Bloqueados solo suscriptores

  • Suscríbase a nuestra página web y disfrute un año de todos nuestros contenidos virtuales.

Acceda sin restricciones a todos nuestros contenidos digitales


copy
© todos los derechos reservados
Powered by: Rhiss.net